
Un narcotraficante se destaca por ser un hombre relativamente joven, en muchos casos con poca educación formal y proveniente de esferas no muy privilegias. Rozan en edades de entre 18 y 50 años, siendo generalmente hombres. Muchos de ellos tienen poca o nada de educación escolar. Finalmente lo que los convierte en lo que son, creadores de una industria ilegal que mata a ciento de millones de personas al año, proviene de las aspiraciones económicas que tienen, las cuales son más altas que la misma legalidad.
La droga puede ser escondida en valijas de supuesta porcelana, en tapizados de muebles, a veces oculta en depósitos de plomo o en el sistema hidráulico de los frenos de un camión. Muchas veces usan la droga para fabricar las plantillas que irán dentro de las zapatillas deportivas, o rellenan frutas exóticas. Pueden incluirlas en molinos de viento o juguetes, en colchones inflables o simplemente mezclada con cacao. Así se maneja la mayor industria ilegal del mundo: el narcotráfico. Se calcula que recaudan 470 mil millones de euros por año, los narcotraficantes (vendedores) mas poderosos del mundo, mientras que el agricultor que la produce obtiene menos del 1% de las ventas.
Y al hablar de los trasportes,
aparece en escena la participación de las protagonistas: “las mulas”. Éstas se caracterizan por ser personas de bajos recursos, generalmente mujeres, siempre individuos sin antecedentes que no sean llamativos para la seguridad del lugar. Atraídas por las falsas promesas de los dirigentes narcotraficantes, usan su cuerpo para trasportar de un sitio a otro gran cantidad de pequeñas capsulas con cocaína u otras sustancias compuestas por droga. Suelen tragárselas para llevarlas en el interior del organismo y no ser detectadas por la seguridad de aeropuertos o estaciones de ómnibus.
Generalmente trabajan en viajes de entre 12 a 15 horas de vuelo en aviones, causa por la cual los jefes narcos obligan a las mulas a consumir medicamentos que retardan los movimientos digestivos del estómago y que actúan como tranquilizantes. Así mismo le brindan bolsas para escupir la comida y poder evitar la mirada de las azafatas, que en muchas ocasiones son las que denuncian cuando los pasajeros no comen, para evitar estos tráficos de droga.
Pero el problema surge en el momento en que se carga el cuerpo con la cantidad de droga a trasportar. Un ser humano puede soportar hasta un kilo y medio de contenido de este tipo, luego rebalsa y peligra su vida. Así también el organismo soporta en su interior la materia por un plazo de uno a dos días máximo, luego el peligro de muerte aumenta drásticamente ya que los jugos gástricos del estómago comienzan a funcionar normalmente, ocasionando la ruptura de las cápsulas que trasportan la sustancia ilegal.
Más adelante, una vez ingresada la droga se ramifica la cantidad de formas de hacerla llegar a sus consumidores. Entre ellas podemos encontrar empresas que están inscripta con cierta actividad, como ha sucedido con una compañía colombiana llamada "Mudanza y Acarreo Express", que trabajaba con vehículos de trasporte pero que en vez de mudanzas sólo trasportaba cocaína a sus clientes. Así mismo encontramos los llamativos infiltrados en grupos escolares de adolescentes y niños, que llevan la venta de la droga a las puertas o cercanías de los colegios. Y si hablamos de niños, encontramos también aquellos que son obligados por sus padres a ser los vendedores y quedar como la cara de aquella mini compañía autónoma y particular. Con éste caso se relaciona la venta por parte de mujeres generalmente embarazadas que venden desde su casa en villas de emergencia o barrios carenciados. Sumamos a esto los presos que manejan la venta desde el interior de las cárceles del mundo y los encargados de locales que manejan con sus clientes habituales, también la venta de estas sustancias en lugares que van desde carnicerías hasta Pub.
Pero finalmente el más destacado de ellos es la venta por Internet. Ya que hoy en día los narcotraficantes se mueven a tal magnitud, que trabajan con envío a domicilio desde cualquier parte del mundo, tan solo presentando los datos de tarjetas de crédito que deducen los gastos sin quedar rastros algunos.
Estas organizaciones son tan poderosas que corrompen a funcionarios y jueces, tienen sus propios grupos para militares, desestabilizan a gobiernos enteros e, incluso, se alían con movimientos guerrilleros para mantener su actividad y evitar la entrada de los gobiernos en los territorios bajo su control. El mundo entero, es su mejor ejemplo.
Foto: morgue de la ciudad de Bogotá, Colombia. Victimas del Narcotráfico.

