Blog dedicado a trabajos periodísticos

Entrevistas Periodísticas ---- Crónicas ---- Periodismo novelado ---- Notas de Análisis ---- Notas de Opinión ---- Relatos ---- Cuentos

lunes, 5 de julio de 2010

INCIDENTES EN EL BICENTENARIO


Más de 3 millones de personas presenciaron, los festejos del Bicentenario en el Obelisco. Por la fatal organización el evento, miles de personas resultaron hospitalizadas.


Según la declaración del Jefe de Seguridad de Salud Luis Mirasol, en los eventos del Bicentenario se produjo tanto ese día como los anteriores, la mayor cantidad de gente atendida por un evento organizado por la Ciudad de Buenos Aires. El sábado se obtuvo una cifra de más de 200 personas internadas por daños de todo tipo, ya sea físicos por agresión de otra, como descompensaciones a causa de la multitud a su alrededor y la falta de aire. El domingo bajaron un poco los número, pero llegaron a casi 100 personas atendidas con alrededor de 68 internados. El día lunes se diagnosticaron 45 hospitalizados y más de 150 atendidos ahí mismos. Pero los mayores incidentes se ocasionaron el martes. Una presencia de más de 3 millones de personas en el lugar produjeron más de 10 mil atendidos y 2 mil personas internadas, tanto de urgencia como por recomendación médica para controles.

Siendo 25 de mayo y en medio del desfile más importante de toda la celebración, se produjo el mayor problema de caos de gente, en la historia argentina. Todo comenzó siendo las 15, donde ya no se podía caminar por las calles del centro de Buenos Aires. Posteriormente con la inmensa cantidad de ciudadanos sobre la avenida 9 de julio se produjeron una gran cantidad de incidentes que terminaron con internados y niños desmayados sobre las veredas.

A las 18 sobre la avenida principal del evento, se encontraban multitudes de personas que no podían ni caminar entre ellas, muchos empujaban sólo por diversión, otros por desesperación a los pogos que se originaban en partes de este lugar.


La falta de agentes policiales y las pocas ambulancias, empeoraban la situación del día. Antes de comenzar le gran desfile por la 9 de julio, un niño que se encontraba sobre este lugar se descompensó al punto de que no se podía lograr que se recuperara, quedó desmayado y las personas a su alrededor gritaban desesperadamente pidiendo una ambulancia presente, mientras le mojaban la cara para reanimarlo. Como no tenían respuestas, pidieron a gritos ayuda a una tarima de Canal 7 que cubría el evento en ese momento. Estos llamaron urgente a un policía haciéndole señas. Este último, con pocas ganas se acercó al lugar, y declarando “pibe cargalo, por que la ambulancia no va a venir” dejó bien en claro la poca y mala organización que había a la hora de los festejos.

Así mismo, no faltaron los vendedores ambulantes de banderas y cosas alegóricas, a quienes por defecto se les encontraba un fin de venta. Pero más allá de esto, personas clandestinas sin permiso gubernamental, vendían remeras accesorios para mujer, joyerías y hasta comida, por su puesto con una falta de higiene notable. ¿Los precios? Los más altos vistos en la historia de las ventas ambulantes. Estos se aprovechaban y llegaban a cobrar: una hamburguesa $10.-, una gaseosa de medio litro $12, remeras $50, entre miles de artículos más que sin embargo al precio, la gente terminaba comprando.


No hay comentarios:

Publicar un comentario